Me la suda que me des la espalda a estas alturas.
Todavía me parto la polla recordando ese momento en el que me dices que tu también te mereciste un tema como ese. Cuando digo que no le llegas a la altura del meñique lo digo con el corazón y con la cabeza, haciendo dos en uno.
ME PARTO LA POLLA.
¿Te duele? Pues a mí no, tía.
Arrivederci, no se te echará de menos, y ya van dos.
P.D: Dile que quite esa carita de "yo soy alguien", no le pega lo más mínimo.
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